Bar restaurante La Ermita Restaurant
“Llegamos a La Ermita recomendados por varias personas y la verdad es que nos encantó. El sitio es muy particular: una antigua iglesia convertida en restaurante, algo que puede sorprender o incluso escandalizar a algunas personas, pero que a nosotros nos pareció una experiencia original y diferente. La comida fue excelente. Pedimos solomillo al carbón con patatas caseras, sabroso y en su punto, y de postre un crujiente de chocolate blanco espectacular. Además, las raciones son generosas, por lo que la relación calidad-precio está muy bien. El servicio fue rápido, amable y atento, lo cual siempre se agradece. Como puntos mejorables, mencionaríamos la climatización, ya que en plena ola de calor y con puertas abiertas, el aire no daba abasto en un espacio tan amplio. También algunas zonas del altar y paredes podrían beneficiarse de un poco de mantenimiento. En resumen: un lugar único, con buena comida, buen trato y una ambientación que no deja indiferente. Volveremos sin duda.”