RESTAURANTE VAOVA GASTRO
“Fuimos a cenar con toda la familia. Lugar muy bonito. Un poco apartado del centro pero merece la pena. Nos atendieron maravillosamente. Las raciones son grandes!!! Comida muy muy rica”
4 resultados encontrados
“Fuimos a cenar con toda la familia. Lugar muy bonito. Un poco apartado del centro pero merece la pena. Nos atendieron maravillosamente. Las raciones son grandes!!! Comida muy muy rica”
“No conocía esta marca y ha sido una grata sorpresa. Muy contento con las dos prendas que he comprado en la tienda: polo piqué básico y camisa milano. Me gusta el diseño y la hechura de ambas. Buenos acabados, cien por cien algodón y fabricadas en España o Portugal. Creo que la relación calidad-precio es muy buena. Se paga mucho más por ropa hecha con tejidos de menos calidad, simplemente por la imagen de marca y fabricada "vete tú a saber dónde". Ah, por cierto, no sé cómo se llama la persona que me atendió en la tienda, en el recibo de compra que me mandaron por correo electrónico no figura el nombre de la vendedora. Sea cual sea su nombre, quiero agradecerle la atención recibida, la amabilidad, simpatía y solicitud con la que me atendió (viernes, 27 de mayo, última hora de la tarde). Volveré, seguro. Muchas gracias.”
El Narro es una distinguida peña gastronómica y club social situado en la histórica ciudad de Mérida. Ubicado en la calle Marquesa de Pinares, este rincón se ha convertido en un punto de encuentro imprescindible para los amantes de la buena mesa. El establecimiento ofrece exclusivas jornadas de degustación gastronómica con platos tradicionales y de vanguardia. Funciona como un espacio privado ideal para la celebración de reuniones de amigos, tertulias y eventos de carácter sociocultural.
“He tenido unas cuantas experiencias en mi primer paso por Mérida, y esta sin duda ha sido la mejor. El local estaba bastante lleno en comparación con sus vecinos para llegar a las 21h30, lo cual era presagio de que algo se estaba haciendo bien. La ambientación es muy agradable con luces que dejan ver lo que comes sin molestar la vista ni ser centro de miradas. Una gran terraza repleta de comensales y un interior que estaba muy bien climatizado pese a estar en plena ola de calor, en la terraza exterior cuentan con unos rociadores de humedad para rebajar la sensación de sofoco en una noche como ésta y en el interior un potente aire acondicionado te mete en otro ecosistema distinto al exterior, a tan sólo unos metros de distancia. La comida empieza desde que te sientas, en forma de tapa que viene con la bebida. Pedí un parrillada y media ración de chipirones, tarta y agua mineral. La parrillada constaba de dos pinchos bien llenos, unas costillejas fritas y careta de cerdo aqui denominada pestorejo, bien hecho y bien presentado, además venía con unas patatas fritas caseras muy acertadas. Los chipirones se deshacían, se podían cortar con el tenedor, bien de salsa verde, sin ser estridente. De postre una tarta casera de galleta multicapas bañada en chocolate, tuve que esforzarme en terminarla porque las raciones son muy generosas. La atención fue muy amable desde el principio, no tuve que esperar pese a ser hora punta. La plantilla se compenetra bastante bien y no vi malas miradas entre compañeros, algo que a mi en particular me destrozaría la experiencia. En especial destaca la atención de Cristina, una camarera morena y joven con una gran profesional dentro que parece mentira pueda caber en ese cuerpecito tan pequeño. Una experiencia que recomiendo por un precio razonable y confío en repetir antes de irme de estas bonitas y cálidas tierras. Buen provecho!!”