Eth Cerer de Montadí
“Precioso restaurante con un servicio y atención muy cuidados. Menú prácticamente cerrado, con entrantes ya definidos y a falta de elegir la carne; lo mejor es que no te puedes equivocar, está todo delicioso. Buena carta de vinos, aunque claramente faltan vinos dulces. En pleno invierno, por la noche, en mitad de la nieve, al calor de la estufa, tras una buena cena... lo siento pero es estrictamente necesario tener una buena carta de vinos de postre. Los postres (que también se beneficiarían de lo anterior) son ricos y obligatorios. Es un sitio para tener como referencia y repetir.”