Càmping Vall de Ribes
“¡Hemos pasado unos días en agosto maravillosos! Escogimos un bungalow Taga y ha sido muy cómodo (matrimonio, dos peques y abuela) Hay una cama de matrimonio, altillo con dos colchones individuales y un sofá cama en el salón/cocina. Estaba todo muy limpio y tienes todo lo necesario y básico: un par de ollas, sartén, nevera, micro, tele, mantas, etc. Puedes alquilar toallas y sábanas. Si vienes en invierno lleva un secador de pelo (es lo único que eché en falta) La ubicación es muy buena, suficientemente cerca del pueblo para ir a comprar ya que no tienen tiendita. El camino hasta allí es de piedras y empinado, así que no es apto para personas de movilidad reducida; sin embargo, el taxista del pueblo nos hizo los trayectos a muy bien precio y no cargamos maletas. Disfrutamos mucho de las piscinas (tienen una pequeña para niños), del parque infantil y la sala de juegos (billar, air hockey, ping pong, juegos de mesa, cuentos...) Se ve muy cuidado, el entorno es tranquilo y familiar. Sólo podría achacarles que el restaurante que hay dentro no tiene servicio de cafetería y las máquinas de café y snacks de la sala de juegos no funcionaban. El entorno perfecto para hacer senderismo y desconectar. ¡Relación calidad - precio muy buena! Seguramente repetiremos.”