Resumen del directorio
- 16 Empresas totales
- 4.5 Valoración media
- 94% Con reseñas
- 94% Con fotos
- 4 Muy valorados
- 6 Abiertos en fin de semana
16 resultados encontrados
Explora inolvidables en Deltebre, España. Usa este directorio para comparar valoraciones, reseñas, fotos, horarios, direcciones y datos de contacto. 16 resultados en Deltebre, España. Valoración media 4.5/5 basada en 2,970 reseñas y valoraciones.
Cuántos negocios hay en cada rango de valoración (solo valorados).
“Todo perfecto, la casa era preciosa y estaba limpísima. Tienes supermercados muy cerca y de cara al turismo por el Delta queda muy bien ubicada.”
“Una visita brillante. Educativa y lúdica a la vez, tanto para niños como para adultos. Sin ninguna duda esta actividad no la olvidaremos!!!”
“Hola, hemos ido a celebrar un cumpleaños 13 personas este finde semana. La casa súper limpia con mucho espacio tanto dentro como en el jardín. Lorena la dueña y su marido son un encanto. La verdad que totalmente la recomiendo, si tenéis pensado ir por la zona no lo dudeis. Nosotros sin duda lo repetiriamos. Ha sido un placer.”
“Nos ha encantado la estancia en esta casa. Ubicación muy bonita, entre arrozales, a unos minutos de la playa. La casa tiene de todo para estar agusto, las zonas exteriores muy bonitas y cuidadas. Simón el propietario muy majo y atento. Hay una granja con muchos animales, y un lago. En general un 10! Nos ha encantado!”
Ubicado en el corazón de Deltebre, Bar Universal es un rincón singular y lleno de encanto ideal para desconectar de la rutina diaria. Este establecimiento destaca en la provincia de Tarragona por su atmósfera tranquila y su decoración de estilo tradicional con toques nostálgicos. El local se especializa en ofrecer una amplia y variada carta de bebidas, refrescos y copas preparadas con esmero. Para el entretenimiento de sus clientes, disponen de una cuidada selección de juegos de mesa perfectos para compartir tardes divertidas.
“Íbamos de pasada por allí 2 adultos + 1 niña de 2 años + 1 perro. El trato fue exquisito. Solo sentarnos nos ofrecieron agua para el perro, a la niña le hicieron unas croquetas deliciosas de cocido casero. Nosotros nos pedimos unas hamburguesas y un plato de bravas. Las hamburguesas estaban espectaculares, pero las BRAVAS, las mejores que he probado en mi vida, sin duda cuando volvamos a pasar por allí os visitaremos.”
“Hemos estado muy agusto. el apartamento tiene todo lo necesario y está limpio. Rosana un encanto y muy atenta. Nos aconsejó bien sobre qué visitar. La ubicación muy buena para descubrir la zona.”
“Perfecta casa para desconectar y estar tranquilo,la comunicación con los propietarios super fluida y muy buena,de verdad que repetiremos, gracias Josep y Joan.”
“Una comida esquisita y el trato personal excepcional.”
“Las habitaciones son amplias, los baños enormes, tienen un recibidor con máquina de café gratuita. Buenos colchones y almohadas. Y el personal es muy atento, son los mismos que el restaurante, donde comimos un menú de 25€ muy bueno. En resumen, muy recomendable”
“Claro, aquí tienes una reseña de aproximadamente 1000 palabras titulada "Pas de Buda". Si tienes un enfoque específico (libro, película, lugar, experiencia, etc.), házmelo saber. De momento, asumiré que se trata de una experiencia personal o reflexión con tono literario y crítico. --- Pas de Buda Reseña por [Tu Nombre] "Pas de Buda" no es solo un título. Es una frontera invisible, una línea difusa entre la realidad y el deseo, entre el bullicio del mundo y el silencio interior. No se trata de un paso montañoso ni de un sendero turístico. Es una metáfora, una vivencia, una búsqueda. Un punto de inflexión. Mi experiencia con Pas de Buda comenzó sin saberlo. Había oído el nombre en conversaciones esporádicas, en susurros de viajeros que afirmaban haber encontrado allí una respuesta. Pero como todo lo verdaderamente importante, no se puede llegar a él con mapas, ni con reservas, ni con prisa. El Pas de Buda es un espacio que solo se abre a quienes están dispuestos a detenerse —a dejar de correr, aunque sea por un instante— y a escuchar lo que normalmente se silencia. El trayecto hacia este “paso” no está señalizado. A menudo comienza con una insatisfacción difícil de nombrar: el trabajo ya no motiva, los fines de semana pasan como páginas sin sentido, y los placeres habituales pierden su brillo. Muchos lo llamarían crisis. Pero para quien está dispuesto a mirar más allá, es la antesala de algo más profundo. Es el umbral. En este contexto, Pas de Buda es el nombre simbólico de ese lugar donde uno se encuentra con lo esencial. Y aunque cada persona lo experimenta de forma distinta, hay elementos comunes que vale la pena explorar. Lo primero es el silencio. Un silencio incómodo al principio, casi amenazante. En un mundo saturado de notificaciones, alarmas, reuniones y compromisos, detenerse en silencio es un acto de valentía. En Pas de Buda, el silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de uno mismo. Allí, las voces del ego, del juicio, del miedo, empiezan a calmarse. Y cuando eso ocurre, emerge algo más auténtico: una voz suave, firme, que no grita. Solo susurra. Pero dice la verdad. La segunda característica es la soledad. No la soledad impuesta, sino la elegida. En el Pas de Buda, uno no se siente aislado, sino acompañado por su propia presencia. Es un tipo de compañía que pocos conocen porque pocos se atreven a estar realmente solos. Pero en esa soledad se descubre que uno ya es suficiente. Que la validación externa pierde poder, que el aplauso deja de ser necesario, y que la comparación con otros se desvanece como niebla al sol. El tercer aspecto fundamental es la atención plena. No se puede llegar al Pas de Buda sin estar presente. No basta con pasar por allí; hay que habitarlo. Cada gesto, cada respiración, cada mirada se vuelve sagrada. Un sorbo de té no es solo una bebida, sino una ceremonia. Un paseo por el bosque no es solo ejercicio, sino comunión con lo real. En Pas de Buda, se redescubre lo cotidiano con ojos nuevos. Y eso, aunque suene simple, es revolucionario. Muchos asocian esta experiencia con la práctica del budismo o con el viaje espiritual, y no están equivocados. Pero Pas de Buda no exige religión, ni rituales, ni credos. Solo apertura. Solo disposición. Es una invitación a dejar de acumular y empezar a soltar. A dejar de buscar respuestas afuera y comenzar a escuchar las preguntas interiores. A veces, el acto más radical no es avanzar, sino detenerse. Recuerdo una escena concreta que representa bien este concepto. Caminaba por un sendero de montaña en silencio, sin música, sin compañía. Me detuve al borde de un acantilado y simplemente me senté. El viento soplaba suave, las nubes pasaban despacio y un águila surcaba el cielo sin esfuerzo. En ese instante no pensé en nada. No planifiqué, no analicé, no juzgué. Solo estuve. Y en ese “estar”, sentí que todo estaba bien. Que no faltaba nada. Que no sobraba nada. Fue allí, quizás, donde crucé por primera vez el Pas de Buda. No puedo decir cuánto tiempo duró. Quizás minutos, quizás una eternidad. Pero lo que sí puedo afirmar es que”
“Buen lugar para ir a hacer el perdulaje con tus amigos”
“Una casa pequeña pero fantástica para pasar unos días en familia en medio de los arrozales del Delta. Tienen gallinas y huerto. Juan el propietario muy simpático y agradable, los pequeños de casa estarán encantados de coger huevos por la mañana en el desayuno.”
“Ideal para una escapada en familia. Casa muy bien equipada. Todo perfecto.”
“Una casa preciosa en la que no falta nada, amplia, agradable y muy cómoda. Esther es encantadora y te ayudará en lo que le pidas. El patio es perfecto para cenar y pasar la tarde en la piscina. Está muy bien ubicada.”