Parador de Cardona
“Tercera vez en este parador. Cena de alto nivel en nochebuena. Rapidez y trato excelente. El parador es un pequeño laberinto de varias plantas. Puedes perderte entre los dos ascensores que comunican la zona del comedor en el edificio adyacente. Parking algo lejos debido a la pendiente, si bien se puede dejar justo delante a quienes no tengan mobilidad al subir la pendiente. Hay dos cargadores eléctricos. El baño es algo frío comparado con la habitación, que esta vez fue estandard, pero con cama con dintel y espacio suficiente.”