Braseria Quixot
“Rapido y con parquin pero hay llamar si hay sitio”
Negocios 301–330 de 500
“Rapido y con parquin pero hay llamar si hay sitio”
“Una bonita y agradable pizzería formada por un personal encantador. Llegamos demasiado pronto, acababan de abrir y nos dieron unos frutos secos ya que debíamos esperar más de lo habitual. Aun siendo conscientes de ello, se disculparon repetidamente y solo tuvimos que esperar 20 minutos para poder disfrutar de nuestras pizzas. El local es muy limpio, incluidos sus baños. Las pizzas están muy buenas, el jamón dulce tenía un pequeño toque ácido, pero aún así se podía disfrutar de la comida. Nos llevamos lo que quedó a casa en una bonita caja personalizada de l pizzería.”
“Nos atendieron dos mujeres súper amables y la comida estaba brutal. Las patatas bravas y la pizza cabra 100% recomendadas.”
“Sorpresa grata, hemos pedido unas croquetas de rostit y platos combinados, y 10/10… muy muy buenas la verdad, volveremos sin duda. Además un muy buen servicio y las camareras muy simpáticas. 100% recomendable”
“Recomendable por su excelente relación calidad precio de su oferta. Atención de 10 por parte de Montse y de su madre. Mención especial para el pollo al limón. Para repetir.”
“Íbamos de viaje y paramos a comer aquí por las valoraciones. Tiene una gran explanada para aparcar en el mismo restaurante. Las camareras que nos han atendido han sido muy amables. Nos han aconsejado muy bien los platos a pedir. Hemos pedido de entrantes mejillones y chocos, muy bueno todo, la salsa de los mejillones estaba buenísima. De principal paella, muy buena y con mucho sabor, para repetir. Los postres caseros… El coulan muy bueno, la natilla no valía mucho, poco sabor y seca por arriba, igual que el tiramisú, muy seco y con poco sabor…”
“No dejéis de pedir los callos son espectaculares. Soy de León y allí se comen muchísimo. Volveré una y mil veces a comerme un buen desayuno de campeones una caña y unos buenos callines. Atentamente Alba”
“Trato agradable y atento. La comida cara pero de muy buena calidad y cantidades generosas. Lo tendremos en cuenta a la próxima para pedir menos platos. Hemos cenado muy a gusto y nos vamos satisfechos. Las tallarinas están increíbles”
“Bar tradicional, sin pretensiones. Fuimos para desayunar y la verdad que muy bien. Buenas tostadas de jamón y sobre todo muy buen servicio. Precios muy correctos, volveremos si algún día estamos de paso.”
“Muy buenas tapas! y todo de calidad! Enhorabuena!!! Volveremos seguro!!”
“Probablemente el Comerco más limpio y ordenado de todos los que hemos visitado por trabajo, y ya van unos cuantos en diferentes provincias. El servicio y la atención excelentes!!!”
“Personal muy amables y simpáticos. El servicio es súper rápido, y las pizzas son increíbles. Muy recomendable.”
“Las pizzas están buenísimas. La costilla barbacoa muy jugosa y rica. Servicio rápido y muy amables y precio bien”
“Muy amables, limpios y siempre ponen algo para picar ,se come muy bien, variedad de arroces y fideos chinos!”
“Las veces que he venido nunca te hacen esperar, eso es una gran aprte del porqué vengo, a parte de que me gusta como me cortan el pelo. He estado en otras peluquerías que te puedes tirar la vida esperando aunque hayas pedido cita”
“Entorno tranquilo y sorprendente el sitio donde está ubicado el restaurante, nos encantó Comida muy rica, diferente, de lo mejor q probamos en Altafulla. Si tengo q ponerle un “pero”, la tarta de queso rica pero un poco seca (crítica constructiva), la tarta sacher riquísima”
“Como siempre bien atendidos y bien comidos el ambiente tranquilo y familiar”
“Lugar muy agradable y cálido tanto como para tomar algo, picar o cenar, nos atendieron súper bien y comimos de lujo, recomiendo las croquetas de Gambon! Recomiendo mucho y sin duda volveremos a ir”
“Menú con variedad de platos a escoger, a cual más bueno, con excelente presentación. El servicio inmejorable. Muy atento, servicial y detallista. Nos ha hecho sentir muy a gusto. Un lugar muy recomendable para comer de menú. Muy bien de precio con una relación precio calidad superior.”
“El servicio muy amable y el ambiente muy agradable y con estilo. Me gustó mucho toda la comida que probé, a destacar la tortilla, la hamburguesa y el steak tartar.”
“Paramos a comer tras una visita al pueblo. Personal muy amable, menú del día a 16€ con platos elaborados y muy sabrosos y el menú infantil a 12€ con varias opciones a elegir. Personal muy amable. Muy recomendable si visitáis la zona.”
“Las pizzas son buenissimas , Lugar tranquilo , terraza en una plaza en el centro del pueblo de Vinyols i els arcs Ideal para reunirse entre amigos ...”
“Gran surtido de platos combinados bocadillos, pizzas y tapas y a buen precio”
“Un restaurante con comida casera de verdad. Cada plato está preparado con mucho cuidado y sabe como en casa, lleno de sabor y frescura. El ambiente es cálido y familiar, ideal para disfrutar con amigos o en familia. El servicio es rápido, cercano y muy amable. Sin duda, un lugar al que merece la pena volver una y otra vez.”
“Buffet con mucha variedad. 2025 cuesta el buffet 18 euros”
“Perfecto!! Muy bueno todo y el personal MUY agradable. 10/10”
“Muy buen atención por parte de los camareros y muy buena comida. Super recomendables los chipirones fritos”
“Claro, aquí tienes una reseña de aproximadamente 1000 palabras titulada "Pas de Buda". Si tienes un enfoque específico (libro, película, lugar, experiencia, etc.), házmelo saber. De momento, asumiré que se trata de una experiencia personal o reflexión con tono literario y crítico. --- Pas de Buda Reseña por [Tu Nombre] "Pas de Buda" no es solo un título. Es una frontera invisible, una línea difusa entre la realidad y el deseo, entre el bullicio del mundo y el silencio interior. No se trata de un paso montañoso ni de un sendero turístico. Es una metáfora, una vivencia, una búsqueda. Un punto de inflexión. Mi experiencia con Pas de Buda comenzó sin saberlo. Había oído el nombre en conversaciones esporádicas, en susurros de viajeros que afirmaban haber encontrado allí una respuesta. Pero como todo lo verdaderamente importante, no se puede llegar a él con mapas, ni con reservas, ni con prisa. El Pas de Buda es un espacio que solo se abre a quienes están dispuestos a detenerse —a dejar de correr, aunque sea por un instante— y a escuchar lo que normalmente se silencia. El trayecto hacia este “paso” no está señalizado. A menudo comienza con una insatisfacción difícil de nombrar: el trabajo ya no motiva, los fines de semana pasan como páginas sin sentido, y los placeres habituales pierden su brillo. Muchos lo llamarían crisis. Pero para quien está dispuesto a mirar más allá, es la antesala de algo más profundo. Es el umbral. En este contexto, Pas de Buda es el nombre simbólico de ese lugar donde uno se encuentra con lo esencial. Y aunque cada persona lo experimenta de forma distinta, hay elementos comunes que vale la pena explorar. Lo primero es el silencio. Un silencio incómodo al principio, casi amenazante. En un mundo saturado de notificaciones, alarmas, reuniones y compromisos, detenerse en silencio es un acto de valentía. En Pas de Buda, el silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de uno mismo. Allí, las voces del ego, del juicio, del miedo, empiezan a calmarse. Y cuando eso ocurre, emerge algo más auténtico: una voz suave, firme, que no grita. Solo susurra. Pero dice la verdad. La segunda característica es la soledad. No la soledad impuesta, sino la elegida. En el Pas de Buda, uno no se siente aislado, sino acompañado por su propia presencia. Es un tipo de compañía que pocos conocen porque pocos se atreven a estar realmente solos. Pero en esa soledad se descubre que uno ya es suficiente. Que la validación externa pierde poder, que el aplauso deja de ser necesario, y que la comparación con otros se desvanece como niebla al sol. El tercer aspecto fundamental es la atención plena. No se puede llegar al Pas de Buda sin estar presente. No basta con pasar por allí; hay que habitarlo. Cada gesto, cada respiración, cada mirada se vuelve sagrada. Un sorbo de té no es solo una bebida, sino una ceremonia. Un paseo por el bosque no es solo ejercicio, sino comunión con lo real. En Pas de Buda, se redescubre lo cotidiano con ojos nuevos. Y eso, aunque suene simple, es revolucionario. Muchos asocian esta experiencia con la práctica del budismo o con el viaje espiritual, y no están equivocados. Pero Pas de Buda no exige religión, ni rituales, ni credos. Solo apertura. Solo disposición. Es una invitación a dejar de acumular y empezar a soltar. A dejar de buscar respuestas afuera y comenzar a escuchar las preguntas interiores. A veces, el acto más radical no es avanzar, sino detenerse. Recuerdo una escena concreta que representa bien este concepto. Caminaba por un sendero de montaña en silencio, sin música, sin compañía. Me detuve al borde de un acantilado y simplemente me senté. El viento soplaba suave, las nubes pasaban despacio y un águila surcaba el cielo sin esfuerzo. En ese instante no pensé en nada. No planifiqué, no analicé, no juzgué. Solo estuve. Y en ese “estar”, sentí que todo estaba bien. Que no faltaba nada. Que no sobraba nada. Fue allí, quizás, donde crucé por primera vez el Pas de Buda. No puedo decir cuánto tiempo duró. Quizás minutos, quizás una eternidad. Pero lo que sí puedo afirmar es que”
“Postres bien presentados y muy ricos. El gofre es espectacular. Precios bastante asequibles y siempre te atienden con una sonrisa en la cara .”
“Felicidades,por el servicio muy bien rápido y atento ,la calidad de la comida muy buena comida muy correcta casera ,buen producto a buen precio ,a destacar la simpatía de la camarera,hemos pasado de paso pero seguro que volveremos aconsejaría parada si vas de viaje a pie de carretera y servicio rápido”