Bruixa
“Siendo tan mística como soy el lugar me encantó. Es un local pequeñito, casi pasa desapercibido, pero se ve un ambiente muy bueno. El dueño muy amable, venta de huevos ecológicos. Salí con mi manojo de espárragos de regalo,muy amable y yo agradecidisima. Volveré. Se encuentra en planta baja, acceso silla de ruedas, imagino que en verano tendrá una pequeña terraza. Con la bebida te ponen algo de picar y los precios están bien. Lo recomiendo.”