Lamentablemente, después de unas expectativas muy altas, la experiencia no ha sido nada buena. Fui a comprar un par de cajas de cava antes de la apertura, no caí en reservar, y cuando volví no había mesa. Me recomendaron quedarme en la terraza pues hacía muy buen tiempo, a pesar de ser Diciembre, y acepté. Ahí empezó el tormento. La atención insuficiente, las mesas sin servicio, la comida escasa. Premio para el cocinero por la habilidad de cortar las verduras a un milímetro justo, aunque de sabor estaban muy bien. Entre platos pudimos jugar varias manos de mus, y cuando llegaron los segundos se olvidaron de traernos los cubiertos, estuvimos diez minutos esperando hasta que los reclamamos por segunda vez. La excusa fué que todos los comensales llegaron a la vez!, a todas luces me parece intentar justificar la falta de profesionalidad. No volveré
Fotos
Opiniones
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Pedro Jimenez ★☆☆☆☆
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Irene Aguilar ★★★★☆
El restante está en un enclave muy bonito, pedimos terraza y fuimos de noche. El servicio correcto, pero transmiten nerviosismo, van corriendo de un lugar a otro, entiendo que faltaría algún camarero más, había menú de noche, no nos lo ofrecieron, pedimos de carta, se olvidaron de las bebidas y las reclamamos, las trajeron cuando ya habíamos terminado de comer, dos postres que pedí no les quedaban, el precio va acorde con el lugar, es bonito. Se que en las terrazas se puede fumar, pero es que a un metro teníamos una pareja que en la cena se fumó cada uno un paquete de tabaco y todo el hu.o para nosotros, fue bastante incómodo.
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Fernando Martin ★★★★☆
Fuimos 14 amigos reservando con antelación a tomar un menú calçotada. El restaurante tiene un amplio parking, una buena terraza y un comedor grande, estaba lleno, en temporada. Se inicia con calçots en la terraza regado con vino servido en porrón, te dan un babero que es imprescindible si no te quieres poner hecho un cristo; a continuación, entramos al restaurante a tomar las típicas alubias, alcachofas y butifarra, después chuletitas de cordero y de postre rodajas de naranja y crema catalana. Todo estaba bien, pero llegamos empanzonados de los calçots, quizás las chuletitas nos supieron a poco, teniendo en cuenta que soy de tierra de cordero. Tomamos unas copas y acabamos pagando 67€/persona, algo carillo. Experiencia recomendable.
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Yesica Rebollo ★★★☆☆
Sitio bonito atención 0 por parte de los camareras el chico fue amable eso depende como (te vistas te tratarán)
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Víctor Torán ★★☆☆☆
Los platos de diseño no están mal pero se han de llenar de contenido. Aquí he comido la escalivada más pequeña de mi vida. Y la foto engaña porque el plato parece más grande de lo que es
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Guillermo ★★★★★
La verdad es q es un entorno privilegiado. La cocina más que digna, el servicio bien. Correcto. Es un sitio donde puedes invitar a quien quieras, triunfas.
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El Moreno ★★★☆☆
Bonito y acondicionado restaurante junto a la tierra, los viñedos y el sosiego que proporciona el aroma del campo. Entrada perfecta, dentro de la misma rotonda, que te deja frente al aparcamiento y para que (sin querer) accedas al recinto. Una vez confirmada la reserva se nos acomoda en la mesa y, de entrada, se aprecia una muy buena predisposición del personal. Se ofrece la opción de cenar mediante menú "preconfigurado" o a la carta. La primera es una opción cerrada con un surtido de platillos variados y un segundo a escoger mientras que la segunda es la típica de pedir a dedo. Para 2 personas escogimos de la carta y pedimos bravas de berenjena con miel y queso de cabra, ensalada de caballa en escabeche con helado de albahaca y tomate, puntas de entrecot con cebollitas caramelizadas, foie y Pedro Ximénez, pata de pulpo a la piedra con patata al caliu y all i oli de pimentón y lomo de bacalao a la piedra. Regamos con una garnacha blanca del Priorat. En primer lugar, decir que en líneas generales se aprecia la intención de querer hacer las cosas bien. Buenos sabores, toques de aliño que ensalzan determinado plato, conjunción especialmente lograda en la ensalada de caballa y en las puntas de entrecot, pese a la escasez del ingrediente principal, y decepción en algún otro plato como en el caso del bacalao. Este pescado a la brasa debe ser tratado con escrupulosidad quirúrgica o se corre el riesgo de dejarlo seco, pasado y sin gracia, como fue el caso, por no hablar de cantidad. Debía ser el hermano pequeño del lomo. En segundo lugar, mencionar el acompañamiento de algunos platos. Pulpo y bacalao traían las patatas poco hechas y duras. El sabor cuenta, evidentemente, pero se debe advertir la posibilidad de que el cliente desee masticar. En tercer y último lugar, entiendes que cuando toman nota te irán llegando las cosas, pero se apreciaba cierto "alboroto" a la hora de servir. El servicio era, en cierta manera, un "todos van a todas las mesas" y por el camino se perdían vino o agua (reclamados) y el pan que no llegó a la cita. A modo de conclusión diré que el lugar en sí está bien, buena ubicación y presencia, ambiente bucólico y distinto que invita a una bonita velada. Aspectos mejorables como la continuidad del servicio o las cantidades en los platos, que se quedan algo escasos. Con que trabajen y pulan esos pequeños detalles puede convertirse en un lugar a tener en cuenta.
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Coll de Nulles?
Coll de Nulles está ubicado en la calle Ctra. Tarragona - Pont Armentera, Km. 16, 43887 Nulles, Tarragona, España
¿Cuál es el número de teléfono de Coll de Nulles?
Puede contactar con Coll de Nulles al +34 977 60 35 96
¿Cómo se puede llegar a Coll de Nulles?
Puede llegar a Coll de Nulles a través del siguiente enlace