Ona Suites Salou
“He estado recientemente y me ha encantado,muy detallistas y el trato super bueno muy buenas vistas,pienso repetir en cuanto tenga ocasión!!”
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“He estado recientemente y me ha encantado,muy detallistas y el trato super bueno muy buenas vistas,pienso repetir en cuanto tenga ocasión!!”
El Recreo es un restaurante sumamente acogedor situado a tan solo unos pasos del centro de Salou, en Tarragona. Con una decoración romántica y llena de encanto, este establecimiento ofrece un refugio perfecto lejos del bullicio turístico. Su propuesta culinaria destaca por una variada carta de pizzas con masa ligera, pastas abundantes y tostadas con ingredientes de calidad. También ofrecen una excelente selección de tapas caseras que incluyen tequeños, torreznos crujientes y croquetas tradicionales.
“El trato del servicio de 10 , impecable e inmejorable. La comida variada y muy buena. Lo único que mejoraría sería la animación y pondría también más actividades para adultos. También quiero dar las gracias al cocinero que está al medio día y por las noches , por su atención maravillosa respecto a mi intolerancia.”
“El hotel es visualmente hermoso. La recepción y las salas colindantes enormes y decoradas con gran gusto. La piscina tiene dos zonas separadas, la piscina grande tiene muchas tumbonas y buena profundidad. Tiene dos zonas tipo jacuzzi y una cascada que cae tipo spa. La otra zona tiene una piscina más pequeña pero con profundidad y más zonas de burbujas que van y vienen a su aire, con más tumbonas. La socorrista estoy segura que no pierde un segundo de las dos, no para quieta, además que controla. Los animadores no deben tener vida propia porque siempre están allí con el aquagym, los juegos de la mañana, las actividades de la tarde, el odioso bingo de la siesta o la música de la noche. La vegetación es una maravilla. En la azotea hay una tercera piscina pequeña con tumbonas. Lo malo: el horario hasta las 19 horas de todas las piscinas. La limpieza fenomenal. En las habitaciones algunas partes están reformadas, algunas pequeñas partes algo viejillas. Los colchones se nos hicieron incómodos. El aire acondicionado sin problemas. Las comidas las disfrutamos mucho. Me pareció variado. Las comidas sanas no llevaban sal y en cada mesa había si querías. El horario me sorprendió por su extensión. Así los camareros trabajan sin el estrés de otros hoteles que parecen desquiciados. Las comidas son apacibles. Y también permite comer en horarios de aquí. Había la clásica plancha de carne y pescado. El sistema de pulsera para el acceso y pago es un adelanto. El personal es atento y muy servicial. Todo fluye sin esfuerzo. No hay muchos clientes al no ser un hotel grande, así que con un ascensor no hay esperas. La zona cercana es zona azul que sale por un pico. La música en vivo es genial. Las actuaciones que vimos eran muy buenas, la gente intentaba colarse o mirar por las rendijas. Nos dejaron quedarnos hasta la comida y darnos una ducha, como en otros hoteles. En general es tranquilo y ayuda al reposo.”