Bar Restaurant De Cano
“El dueño muy amable y la comida 100% casera recomiendo venir aquí pocos sitios en salou con comida casera.”
Negocios 451–480 de 682
“El dueño muy amable y la comida 100% casera recomiendo venir aquí pocos sitios en salou con comida casera.”
“Buen servicio y todo muy bueno, precio normal”
“Buen servicio , buen precio y está abierto todos los dias.”
“Hemos ido por recomendación de un amigo nuestro la verdad es que nos ha encantado hemos cogido el menú de 25 € del fin de semana y hemos comido una mariscada enorme y la paella de atún recomendada por el camarero que nos la asesoró y estaba súper sabrosa con el atún súper tierno la verdad que lo recomiendo a todo el mundo que vaya aquí porque han ido muy rápido han atendido superbién y la calidad y el servicio el precio es inmejorable .”
“Precio asequible y comida buenisima. Trato excelente. Sin duda si algun dia vuelvo a la ametlla vendré a comer aquí”
“Claro, aquí tienes una reseña de aproximadamente 1000 palabras titulada "Pas de Buda". Si tienes un enfoque específico (libro, película, lugar, experiencia, etc.), házmelo saber. De momento, asumiré que se trata de una experiencia personal o reflexión con tono literario y crítico. --- Pas de Buda Reseña por [Tu Nombre] "Pas de Buda" no es solo un título. Es una frontera invisible, una línea difusa entre la realidad y el deseo, entre el bullicio del mundo y el silencio interior. No se trata de un paso montañoso ni de un sendero turístico. Es una metáfora, una vivencia, una búsqueda. Un punto de inflexión. Mi experiencia con Pas de Buda comenzó sin saberlo. Había oído el nombre en conversaciones esporádicas, en susurros de viajeros que afirmaban haber encontrado allí una respuesta. Pero como todo lo verdaderamente importante, no se puede llegar a él con mapas, ni con reservas, ni con prisa. El Pas de Buda es un espacio que solo se abre a quienes están dispuestos a detenerse —a dejar de correr, aunque sea por un instante— y a escuchar lo que normalmente se silencia. El trayecto hacia este “paso” no está señalizado. A menudo comienza con una insatisfacción difícil de nombrar: el trabajo ya no motiva, los fines de semana pasan como páginas sin sentido, y los placeres habituales pierden su brillo. Muchos lo llamarían crisis. Pero para quien está dispuesto a mirar más allá, es la antesala de algo más profundo. Es el umbral. En este contexto, Pas de Buda es el nombre simbólico de ese lugar donde uno se encuentra con lo esencial. Y aunque cada persona lo experimenta de forma distinta, hay elementos comunes que vale la pena explorar. Lo primero es el silencio. Un silencio incómodo al principio, casi amenazante. En un mundo saturado de notificaciones, alarmas, reuniones y compromisos, detenerse en silencio es un acto de valentía. En Pas de Buda, el silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de uno mismo. Allí, las voces del ego, del juicio, del miedo, empiezan a calmarse. Y cuando eso ocurre, emerge algo más auténtico: una voz suave, firme, que no grita. Solo susurra. Pero dice la verdad. La segunda característica es la soledad. No la soledad impuesta, sino la elegida. En el Pas de Buda, uno no se siente aislado, sino acompañado por su propia presencia. Es un tipo de compañía que pocos conocen porque pocos se atreven a estar realmente solos. Pero en esa soledad se descubre que uno ya es suficiente. Que la validación externa pierde poder, que el aplauso deja de ser necesario, y que la comparación con otros se desvanece como niebla al sol. El tercer aspecto fundamental es la atención plena. No se puede llegar al Pas de Buda sin estar presente. No basta con pasar por allí; hay que habitarlo. Cada gesto, cada respiración, cada mirada se vuelve sagrada. Un sorbo de té no es solo una bebida, sino una ceremonia. Un paseo por el bosque no es solo ejercicio, sino comunión con lo real. En Pas de Buda, se redescubre lo cotidiano con ojos nuevos. Y eso, aunque suene simple, es revolucionario. Muchos asocian esta experiencia con la práctica del budismo o con el viaje espiritual, y no están equivocados. Pero Pas de Buda no exige religión, ni rituales, ni credos. Solo apertura. Solo disposición. Es una invitación a dejar de acumular y empezar a soltar. A dejar de buscar respuestas afuera y comenzar a escuchar las preguntas interiores. A veces, el acto más radical no es avanzar, sino detenerse. Recuerdo una escena concreta que representa bien este concepto. Caminaba por un sendero de montaña en silencio, sin música, sin compañía. Me detuve al borde de un acantilado y simplemente me senté. El viento soplaba suave, las nubes pasaban despacio y un águila surcaba el cielo sin esfuerzo. En ese instante no pensé en nada. No planifiqué, no analicé, no juzgué. Solo estuve. Y en ese “estar”, sentí que todo estaba bien. Que no faltaba nada. Que no sobraba nada. Fue allí, quizás, donde crucé por primera vez el Pas de Buda. No puedo decir cuánto tiempo duró. Quizás minutos, quizás una eternidad. Pero lo que sí puedo afirmar es que”
“Restaurante a primera linea de mar, con su terraza, comida de gran calidad acompañado de un buen precio, cenamos unas tapas, pulpitos, torreznos y para compartir una paella de arroz negro, 100% recomendado, servicio super amable.”
“Si te encuentras por la zona es ideal para comer, aunque recomiendo reservar ya que está bastante concurrido! Buena y abundante comida, dispone de tres menús de diferentes precios partiendo de los diez euros!”
“Muy amable uno de los empleados :)”
“Sensacional, vamos 3 o 4 veces al año. La comida muy buena, el menú amplio y sin sorpresas. Te atienden muy bien”
“Todo estupendo tanto el trato como la comida. Las pizzas están exquisitas pero los postres lo están aún más... Me encantan los " jueves de show " porque cenas con espectáculo.”
“Excelente sitio, cerquita de la playa. Toda la comida estuvo buenísima (recomiendo el arroz caldoso con bogavante). Las sardinas con aire de limón espectaculares. Hay un parking enorme y gratuito justo frente al restaurante.”
“Nos ha encantado restaurante de polígono muy bueno sin duda que es uno de los que puedes decir que vale la pena La comida un 19 y la atención también”
“Restaurant con terraza y vistas al mar, muy agradable sobretodo fuera de temporada. Paella, buñuelos, bravas, mejillones. Todo muy correcto.”
“1era vez que venimos, siendo de Comarruga y repetiremos seguro. Amabilidad, servicio correcte i eficaz, y comida exquisita.”
“Un restaurante con buena relación calidad precio. Lo mejor de todo el servicio: atención rápida, cercana y con un toque de humor! Comimos varias tapas con vino y cerveza y el ticket fue de 25€.”
“La comida excelente, el servicio impecable, el lugar idílico. Comimos una mariscada, buñuelos de bacalao caseros, maravillosos, felicitaciones a cocina! paella marinera.... excelente todo!!!! y para poner la guinda a la comida, nos prepararon una mesa en la terraza, con vistas a un jardín muy bien cuidado... volveré seguro! y calidad precio excelente.”
“Restaurante de arroces con vistas al mar. Fuimos a cenar, un sitio muy romántico y con mucho encanto. La comida increíble! Sobre todo el arroz, lleno de sabor, en su punto. El marisco estaba increíble. El servicio muy amable, saben aconsejar. Para volver una y otra vez.”
“Que había moscas en la terraza ? dice un tal José? Sr.!! que las moscas son típicas del verano y si además se pide una bebida dulce y como usted viene de trabajar y ya no le quedan fuerzas ni para espantarlas pues te comen, haberte metido en el local que bien fresquito que se esta.”
“La comida es muy buenas y con buena cantidad. Es de mis lugares favoritos para comida asiática. Las camareras son muy agradables y están atentas a todo lo que necesites. Que haya peceras da muy buen ambiente, queda muy bonito.”
“Fantástico , gran cantidad en el menú , variedad de platos , tapas , torradas , muy buena calidad/ precio . Tiene una gran terraza , personal muy atento y rapidez de servicio .”
“Cada vez que venimos, nos vamos muy contentos por la comida y sobretodo por el trato recibido. El camarero es un 10”
“Tanto el local, como el propietario,como el ambiente que allí se respira es sorprendente. El camarero muy correcto y educado, aparte de eficiente. Pero los platos son lo mejor de todo, aparte de raciones abundantes, todos con un toque distintivo que los hace únicos, no cuento más para que lo probéis. Enhorabuena al propietario y ánimo.”
“Esta bueno, la zona esta bien y el ambiente es agradable. Tardaron en atendernos (a pesar de tener reserva) y se lo tomaron con calma para traer la comida, pero me lo pase bien”
“Excelente servicio, la encargada Larissa es muy maja, la comida ni hablar, pedí un día el ravioli con foie y estaba tan bueno que al día siguiente volví por el entrecot. Tenéis que ver la decoración y la pintura en el techo.”
“Tagliatella nunca falla. Se come muy bien y el trato es perfecto. Rebeca nos ha atendido muy bien. Gracias”
“Fuimos entre semana a comer y la verdad es que la calidad de la carne fue excelente y el servicio muy bueno. Por poner alguna pega, el agua la servían en jarra y, personalmente, sabía a grifo. Por lo demás, todo perfecto.”
“Muy buena comida el fideuá riquísimo!!! Buen servicio de parte de los camareros. En especial mariana y Toño. Sin duda repetiremos. Lo recomiendo 100%”
“Excelente restaurante en plena naturaleza. Buen ambiente, buen trato y comida excelente. El camarero muy agradable y servicial y con un trato excepcional.”
“Cadena de restaurantes de comida italiana. Camareros amables, atentos y servicio rápido, platos buenos y bien presentados.”