Restaurant Els Catòlics
“Lugar bonito y temperatura agradable. La comida muy buena. Relación calidad precio excelente. El servicio muy correcto y los chicos muy amables. Sin duda repetiremos.”
Negocios 10.711–10.740 de 15.948
“Lugar bonito y temperatura agradable. La comida muy buena. Relación calidad precio excelente. El servicio muy correcto y los chicos muy amables. Sin duda repetiremos.”
“No hay pizzas más ricas que las de este lugar. Todo de 10.”
“Buenos precios. Mobiliario moderno, limpio y sin (asombroso) muchos turistas. Oferta de cañas, mas bravas que es una pasada por la cantidad. Ambiente alegre y relajado. Un buen descanso para el sufrido turista que llega aqui desde la zona de compras. Debeis visitarlo”
“He tenido la oportunidad de comer en este sitio guiado por un amigo .y me ha parecido una comida espectacular .comida casera y un servicio excelente .”
“Ya hemos repetido comida marroquí fresca y sabrosa, platos muy generosos, tiempos de servicio de acorde con lo que pedimos, precio similar a los demas restaurantes de la zona. Muy rico”
“Ambiente mágico en la playa de canyelles, un servicio de 10 y comida excelente. Lo recomiendo al 100%. Las camareras y el jefe son espectaculares y detallistas en todo momento.”
“Tuvimos una experiencia muy grata al visitar el restaurante, en cuanto a la comida atención e instalaciones. Tema precios y calidad y porciones está excelente , realmente lo recomiendo si queréis pasar un momento ameno ya sea en compañía o solo. Además cuanta con una piscina maravillosa donde tenías opción de pasar a la piscina después de disfrutar de un maravilloso menú.”
“muy bien, estaba muy rico y nos atendieron muy amables”
“Genial, muy recomendable, pasábamos de viaje y aún siendo las fiestas del pueblo y tener mucha faena nos pusieron una mesa , carne a la brasa muy rica y variada para todos los gustos( el magret increíble) y el precio muy correcto A la vuelta hicimos coincidir la hora de la comida para volver a comer aquí, por 22€ por persona comimos súper bien”
“Buen servicio , buen precio y está abierto todos los dias.”
“Además de estar renovado y muy grande y luminoso, hemos desayunado muy agusto. Lo recomiendo si estas por la zona.”
“Todo muy bueno, los trabajadores siempre sonreían al atenderte, la comida riquísima, lo más recomendable son los tacos, que personalmente me han encantado, en conclusión, muy recomendable”
“Terraza muy agradecida . Servicio rápido y amables”
“Cafeteria muy bien situada,con planta baja y un altillo muy. Mono con mesitas y sillones, más íntimo. La dueña espectacular con el servicio.”
“Lugar tranquilo, comida muy buena y atención inmejorable! Menú festivo 25 €!”
“La verdad es que hemos venido 8 familias y se han portado muy bien con nosotros. El camping esta muy bien y el restaurante es la guinda del pastel, además el trato de todos los trabajadores que hemos coincido ha sido genial. Recomendable 100%.”
“Hemos ido por recomendación de un amigo nuestro la verdad es que nos ha encantado hemos cogido el menú de 25 € del fin de semana y hemos comido una mariscada enorme y la paella de atún recomendada por el camarero que nos la asesoró y estaba súper sabrosa con el atún súper tierno la verdad que lo recomiendo a todo el mundo que vaya aquí porque han ido muy rápido han atendido superbién y la calidad y el servicio el precio es inmejorable .”
“Precio asequible y comida buenisima. Trato excelente. Sin duda si algun dia vuelvo a la ametlla vendré a comer aquí”
“El mejor kebab del pureblo, buena comida, calidad precio y los trabajadores muy amables”
“Llegar a San Carlos de vacaciones y comer una sano y rico. Gracias Erika por tu recomendación... los calamares caseros maravillosos y tu simpatía!! (Las cuñadas)”
“Claro, aquí tienes una reseña de aproximadamente 1000 palabras titulada "Pas de Buda". Si tienes un enfoque específico (libro, película, lugar, experiencia, etc.), házmelo saber. De momento, asumiré que se trata de una experiencia personal o reflexión con tono literario y crítico. --- Pas de Buda Reseña por [Tu Nombre] "Pas de Buda" no es solo un título. Es una frontera invisible, una línea difusa entre la realidad y el deseo, entre el bullicio del mundo y el silencio interior. No se trata de un paso montañoso ni de un sendero turístico. Es una metáfora, una vivencia, una búsqueda. Un punto de inflexión. Mi experiencia con Pas de Buda comenzó sin saberlo. Había oído el nombre en conversaciones esporádicas, en susurros de viajeros que afirmaban haber encontrado allí una respuesta. Pero como todo lo verdaderamente importante, no se puede llegar a él con mapas, ni con reservas, ni con prisa. El Pas de Buda es un espacio que solo se abre a quienes están dispuestos a detenerse —a dejar de correr, aunque sea por un instante— y a escuchar lo que normalmente se silencia. El trayecto hacia este “paso” no está señalizado. A menudo comienza con una insatisfacción difícil de nombrar: el trabajo ya no motiva, los fines de semana pasan como páginas sin sentido, y los placeres habituales pierden su brillo. Muchos lo llamarían crisis. Pero para quien está dispuesto a mirar más allá, es la antesala de algo más profundo. Es el umbral. En este contexto, Pas de Buda es el nombre simbólico de ese lugar donde uno se encuentra con lo esencial. Y aunque cada persona lo experimenta de forma distinta, hay elementos comunes que vale la pena explorar. Lo primero es el silencio. Un silencio incómodo al principio, casi amenazante. En un mundo saturado de notificaciones, alarmas, reuniones y compromisos, detenerse en silencio es un acto de valentía. En Pas de Buda, el silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de uno mismo. Allí, las voces del ego, del juicio, del miedo, empiezan a calmarse. Y cuando eso ocurre, emerge algo más auténtico: una voz suave, firme, que no grita. Solo susurra. Pero dice la verdad. La segunda característica es la soledad. No la soledad impuesta, sino la elegida. En el Pas de Buda, uno no se siente aislado, sino acompañado por su propia presencia. Es un tipo de compañía que pocos conocen porque pocos se atreven a estar realmente solos. Pero en esa soledad se descubre que uno ya es suficiente. Que la validación externa pierde poder, que el aplauso deja de ser necesario, y que la comparación con otros se desvanece como niebla al sol. El tercer aspecto fundamental es la atención plena. No se puede llegar al Pas de Buda sin estar presente. No basta con pasar por allí; hay que habitarlo. Cada gesto, cada respiración, cada mirada se vuelve sagrada. Un sorbo de té no es solo una bebida, sino una ceremonia. Un paseo por el bosque no es solo ejercicio, sino comunión con lo real. En Pas de Buda, se redescubre lo cotidiano con ojos nuevos. Y eso, aunque suene simple, es revolucionario. Muchos asocian esta experiencia con la práctica del budismo o con el viaje espiritual, y no están equivocados. Pero Pas de Buda no exige religión, ni rituales, ni credos. Solo apertura. Solo disposición. Es una invitación a dejar de acumular y empezar a soltar. A dejar de buscar respuestas afuera y comenzar a escuchar las preguntas interiores. A veces, el acto más radical no es avanzar, sino detenerse. Recuerdo una escena concreta que representa bien este concepto. Caminaba por un sendero de montaña en silencio, sin música, sin compañía. Me detuve al borde de un acantilado y simplemente me senté. El viento soplaba suave, las nubes pasaban despacio y un águila surcaba el cielo sin esfuerzo. En ese instante no pensé en nada. No planifiqué, no analicé, no juzgué. Solo estuve. Y en ese “estar”, sentí que todo estaba bien. Que no faltaba nada. Que no sobraba nada. Fue allí, quizás, donde crucé por primera vez el Pas de Buda. No puedo decir cuánto tiempo duró. Quizás minutos, quizás una eternidad. Pero lo que sí puedo afirmar es que”
“100% recomendable. Calidad precio espectacular, buenas raciones. El sitio es tranquilo y perfecto para desconectar. El personal es muy amable y trato genial. Repetiré.”
“Muy buena comida y todos los camareros y todos los cocineros muy amables.”
“Menú diario muy bueno y a muy buen precio”
“Calidad precio los bocatas están muy bien grandes pan recién hecho”
“Restaurante a primera linea de mar, con su terraza, comida de gran calidad acompañado de un buen precio, cenamos unas tapas, pulpitos, torreznos y para compartir una paella de arroz negro, 100% recomendado, servicio super amable.”
“Bar de barrio con una gran carta de tapas, además tiene platos de comida asiática, las raciones son correctas y están a su precio, la atención estuvo correcta también.”
“Sin duda recomendadisimo!! Una atención excelente, super exagerados a la hora de poner carne, y además riquísimo, no es de esos kebabs que lleva el rollo de carne girando tres días”
“Sitio bastante acogedor, la comida muy buena, y el servicio excelente. El precio alrededor de unos 30€ por persona. Precio un poco elevado pero merece la pena.”