Restaurant El Refugi
“Calçotada muy rica y abundante. Todo casero y de buena calidad. Aparcamiento muy amplio, incluso si viajas con autocaravana como nosotros. Pero lo mejor la amabilidad y el buen trato del personal y propietarios.”
Negocios 91–120 de 157
“Calçotada muy rica y abundante. Todo casero y de buena calidad. Aparcamiento muy amplio, incluso si viajas con autocaravana como nosotros. Pero lo mejor la amabilidad y el buen trato del personal y propietarios.”
“Muy bien todo! Supero mis expectativas! Muy amables, comida buena!”
“Desde 2025 tenemos un nuevo rating para clasificar los restaurantes/hoteles que probamos: A: Asombroso. B: Bueno. C: Correcto. D: Decepcionante. E: Estafa. RATING Bonsai: A Posiblemente el mejor restaurante de Sant Carles de la Ràpita en cuanto a relación calidad-precio. Servicio y atención al cliente de 10. Pizzas de masa fina muy buenas y originales. Carne muy buena. Trato humano excelente. Estos son los sitios que en 2025 se merecen que uno les dé su dinero. Top.”
“Muy buen trato la dueña Q se porto conmigo muy bien cuando yo iba por trabajo Y me ofrecio lo q tenia; El.año q viene si me toca esa obra a mi u otra cerca seguro q voy a estar alli o si estoy cerca me acercare a saludar Me e ido con una buena experiencia Voy a repetir seguro Un abrazo desde Bilbao”
“Las pizzas están buenísimas. La costilla barbacoa muy jugosa y rica. Servicio rápido y muy amables y precio bien”
“Lugar muy agradable y cálido tanto como para tomar algo, picar o cenar, nos atendieron súper bien y comimos de lujo, recomiendo las croquetas de Gambon! Recomiendo mucho y sin duda volveremos a ir”
“Menú con variedad de platos a escoger, a cual más bueno, con excelente presentación. El servicio inmejorable. Muy atento, servicial y detallista. Nos ha hecho sentir muy a gusto. Un lugar muy recomendable para comer de menú. Muy bien de precio con una relación precio calidad superior.”
“Bar normal y corriente de toda la vida sin pretensiones. Comimos unos bocadillos muy ricos (y buen tamaño, hay posibilidad de pedir medio bocadillo) a un precio muy ajustado. El personal amable. Salimos muy contentos. Que aprendan esa cantidad enorme de amateurs que hay metidos en la hostelería, que van de pijos y te sirven una m..., algunos incluso se permiten el lujo de ser antipáticos y/o implementar métodos "modernos" como pagar por adelantado y llevarte tu mismo el servicio a la mesa. ¿Es que no se enteran de que venden lo que te tomas y el servicio?... En fin, perdón por divagar, pero en algún momento tenía que soltarlo.”
“Gran trato e inmejorables tapas, las albóndigas muy top.”
“Hemos comido mis hijos y yo y el trato es muy bueno, muy cuidado y agradable. Volveremos!!! La comida buenísima. Recomendable 100%”
“Muy buen atención por parte de los camareros y muy buena comida. Super recomendables los chipirones fritos”
“Claro, aquí tienes una reseña de aproximadamente 1000 palabras titulada "Pas de Buda". Si tienes un enfoque específico (libro, película, lugar, experiencia, etc.), házmelo saber. De momento, asumiré que se trata de una experiencia personal o reflexión con tono literario y crítico. --- Pas de Buda Reseña por [Tu Nombre] "Pas de Buda" no es solo un título. Es una frontera invisible, una línea difusa entre la realidad y el deseo, entre el bullicio del mundo y el silencio interior. No se trata de un paso montañoso ni de un sendero turístico. Es una metáfora, una vivencia, una búsqueda. Un punto de inflexión. Mi experiencia con Pas de Buda comenzó sin saberlo. Había oído el nombre en conversaciones esporádicas, en susurros de viajeros que afirmaban haber encontrado allí una respuesta. Pero como todo lo verdaderamente importante, no se puede llegar a él con mapas, ni con reservas, ni con prisa. El Pas de Buda es un espacio que solo se abre a quienes están dispuestos a detenerse —a dejar de correr, aunque sea por un instante— y a escuchar lo que normalmente se silencia. El trayecto hacia este “paso” no está señalizado. A menudo comienza con una insatisfacción difícil de nombrar: el trabajo ya no motiva, los fines de semana pasan como páginas sin sentido, y los placeres habituales pierden su brillo. Muchos lo llamarían crisis. Pero para quien está dispuesto a mirar más allá, es la antesala de algo más profundo. Es el umbral. En este contexto, Pas de Buda es el nombre simbólico de ese lugar donde uno se encuentra con lo esencial. Y aunque cada persona lo experimenta de forma distinta, hay elementos comunes que vale la pena explorar. Lo primero es el silencio. Un silencio incómodo al principio, casi amenazante. En un mundo saturado de notificaciones, alarmas, reuniones y compromisos, detenerse en silencio es un acto de valentía. En Pas de Buda, el silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de uno mismo. Allí, las voces del ego, del juicio, del miedo, empiezan a calmarse. Y cuando eso ocurre, emerge algo más auténtico: una voz suave, firme, que no grita. Solo susurra. Pero dice la verdad. La segunda característica es la soledad. No la soledad impuesta, sino la elegida. En el Pas de Buda, uno no se siente aislado, sino acompañado por su propia presencia. Es un tipo de compañía que pocos conocen porque pocos se atreven a estar realmente solos. Pero en esa soledad se descubre que uno ya es suficiente. Que la validación externa pierde poder, que el aplauso deja de ser necesario, y que la comparación con otros se desvanece como niebla al sol. El tercer aspecto fundamental es la atención plena. No se puede llegar al Pas de Buda sin estar presente. No basta con pasar por allí; hay que habitarlo. Cada gesto, cada respiración, cada mirada se vuelve sagrada. Un sorbo de té no es solo una bebida, sino una ceremonia. Un paseo por el bosque no es solo ejercicio, sino comunión con lo real. En Pas de Buda, se redescubre lo cotidiano con ojos nuevos. Y eso, aunque suene simple, es revolucionario. Muchos asocian esta experiencia con la práctica del budismo o con el viaje espiritual, y no están equivocados. Pero Pas de Buda no exige religión, ni rituales, ni credos. Solo apertura. Solo disposición. Es una invitación a dejar de acumular y empezar a soltar. A dejar de buscar respuestas afuera y comenzar a escuchar las preguntas interiores. A veces, el acto más radical no es avanzar, sino detenerse. Recuerdo una escena concreta que representa bien este concepto. Caminaba por un sendero de montaña en silencio, sin música, sin compañía. Me detuve al borde de un acantilado y simplemente me senté. El viento soplaba suave, las nubes pasaban despacio y un águila surcaba el cielo sin esfuerzo. En ese instante no pensé en nada. No planifiqué, no analicé, no juzgué. Solo estuve. Y en ese “estar”, sentí que todo estaba bien. Que no faltaba nada. Que no sobraba nada. Fue allí, quizás, donde crucé por primera vez el Pas de Buda. No puedo decir cuánto tiempo duró. Quizás minutos, quizás una eternidad. Pero lo que sí puedo afirmar es que”
“Magnifico Restaurante Comida,Familiar Servicio bastante Rápido y Agradable,abundante muy buena Comida excelente relación calidad-precio muy Recomendable”
“Un restaurante con buena relación calidad precio. Lo mejor de todo el servicio: atención rápida, cercana y con un toque de humor! Comimos varias tapas con vino y cerveza y el ticket fue de 25€.”
“Buenisimas las empanadas y muy buena la atención de María del mar, la mejor la de cazón”
“Cada vez que venimos, nos vamos muy contentos por la comida y sobretodo por el trato recibido. El camarero es un 10”
“No Stress: Un lugar perfecto para una cena sin preocupaciones Si estás buscando un sitio para desconectar y disfrutar de una buena cena, No Stress es el lugar ideal. Tal como su nombre lo dice, este restaurante ofrece una experiencia relajada, con un ambiente tranquilo y acogedor que te invita a olvidarte del estrés del día. La comida es simplemente espectacular. Cada plato está preparado con cuidado y sabor, perfecto para compartir una buena conversación sin prisas. El servicio es amable y atento, lo que completa una experiencia que realmente hace honor al nombre del local.”
“Salimos encantados. El local es acogedor, ideal para disfrutar en familia o con amigos, y el servicio ha sido atento en todo momento. La comida, como siempre, de diez: las pizzas con una masa finísima y sabrosa, la pasta al punto y con raciones generosas! Mención especial para Anna, muy atenta en todo momento. Sin duda, un lugar al que volver para disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable. Muy recomendado.”
“Disfrute mucho de tomar unas cervezas tranquila.”
“Descubierto por casualidad. Paramos a comer sin reserva. Un gran acierto. Rose, nos atendió con profesionalidad explicando con todo detalle los platos del menú. Se nota que conoce en profundidad los mismos. Mi esposa es Celíaca y prácticamente todos los platos, o eran sin gluten o los podían adaptar sin gluten. En resumen, comida en su punto y de calidad. Mesas grandes y separadas. Un placer. Enhorabuena. Joaquín.”
“Desayuno perfecto. Brasa todo buenisimo y execelwnte trato”
“Fuimos a desayunar un grupo de amigos, un negocio familiar con un servicio excelente, un ambiente muy acogedor y tranquilo, probé los pulpitos y los callos y estaban increíbles. Un 10/10 de mi parte”
“un sitio genial para pasarlo bien con amistades y echar unos coctels y unas partidas al billar, en total un sitio 9”
“Comida y postres todo casero. La crema Catalana espectacular, de las mejores que he probado. Personal atento y amable. Menús en domingo: 3 platos, pan, bebida y postre a 15,50e y 2 platos, pan, bebida y postre a 13,50e”
“Muy ricas la Pizzas. Servicio de 10. Todo genial. Buena calidad precio.”
“Restaurante con un buen ambiente. El servicio muy atento y amable. Recomiendo las berenjenas rellenas de carne. Calidad/precio es correcto. El menú semanal es de 13,50€ sin café.”
“La chica que lleva el negocio es un cielo, muy buen trato y la pizza buenísima”
“Buen sitio para comprar comida casera para llevar. Todo tenía muy buena pinta y el fricandó buenísimo. ¡Volveremos!”
“Un buen servicio con comida barata y sabrosa, pero lamentablemente ya no hay chirros.”