Can Miquel
““Un lugar con muchísimo encanto. La masía es preciosa, toda blanca y rodeada de flores, con una terraza amplia bajo los árboles que crea un ambiente acogedor y muy especial. Es el típico sitio donde te sientes a gusto nada más llegar. La comida es espectacular, sobre todo la carne a la brasa, hecha con ese punto perfecto que solo consiguen los cocineros que trabajan con cariño y experiencia. Se nota la dedicación del equipo en cada plato: sabores auténticos, raciones generosas y una cocina hecha con pasión.”