La Llar de Foc (Calella)
“Buscábamos un sitio para comer bien en Calella, alejado de lo moderno y lo "fancy" pero no nos imaginábamos que encontraríamos un restaurante así. Nada más llegar, el camarero ya nos recomendó donde sentarnos en función de la gente que había comiendo porque pensaba que uno de los grupos se volvería más molesto y ruidoso con 2 copas más, dio en la diana. Tienen una barbacoa / parrilla en el centro de la cocina. Aprovechamos a pedir calçots, a la brasa, con su salsa romescu. Traen un juego de guantes, "babero" y servilletas, si quieres el segundo se paga a 1€. Tanto la preparación de la salsa romescu, 100% casera, como los calçots estaban espectaculares. Comimos un montón y habríamos seguido comiendo. Además, compartimos una parrillada de carne para 2 y la cantidad fue perfecta. Pedimos postres de la casa, prueba la crema catalana si te gusta porque merece la pena. Café y felices con una comida y servicio de 10.”