Posada Isabel de Castilla
“Estuvimos en verano. Es un hotel con unos servicios excepcionales: una habitación grandísima con un jacuzzi extraordinario, una cama comodísima y una terraza muy agradable. La señora del hotel nos atendió muy bien. Creo recordar que el desayuno, en un gran salón, estuvo bien. Relax y silencio totales. Completamente recomendable. En el pueblo, destaca, sobre todo, el Palacio de Juan II. La iglesia, si vas con visita guiada, también merece la pena. Por cierto, Madrigal, para el tamaño de pueblo que es, tiene una piscina municipal muy grande y con mucha sombra.”