Molino Galochas
“Cuando las cosas bonitas suceden, cuando los momentos inesperados se dan cita en un punto recóndito del Páramo, detrás sólo hay personas más bonitas con empeño ferviente en hacernos felices. Parece fácil, pero nos faltan en este mundo más humanos así, que nos hagan partir de un lugar con una sonrisa abierta, una caja de recuerdos, chascarrillos, sabores (y moras...), y el alma despejada. Familia, gracias por un día inolvidable. Ha sido un auténtico placer compartirlo.”