Campo de la Juventud
“Hace muchos años entrenaba allí, tenía como 8/9 años cuando Mamen casi me parte el abductor haciendo el espagaz en rítmica así que me pase a gimnasia artística. Aquel lugar era de ensueño, el foso, los tatamis, los potros, la cama elástica. Para los niños era alucinante. En verano las preparábamos en esa piscina de competición que nos parecía enorme. Tuve que dejarlo por que no quería competir, era demasiado exigente , demasiadas horas. Pero nunca olvidare ese lugar.”