Café Baleo
“Este fin de semana estuvimos comiendo unas raciones en El Baleo y nos encantó. El local es pequeño, con unas seis mesas, por lo que a cara de invierno conviene reservar. Una de las cosas que más nos gustó, además de la comida casera con toque asturiano, es que admiten mascotas, siempre que se porten bien. Mis amigos trajeron a su perrita y no hubo ningún problema, siempre que, eso sí, se porten bien. Pedimos unas raciones de callos, cachopo, yo me decidí por el picadillo de jabaji con patatinas y huevo… ¡riquísimo! El trato fue excepcional, un ambiente familiar y acogedor. El bar lo lleva un matrimonio encantador, con la ayuda de una chica muy atenta. En resumen, un sitio pequeño con gran sabor y mucho corazón. Recomendado 100%.”