Palacio de Monjaraz Hotel
“Uno de esos hoteles con encanto que hay dentro de las murallas, una sobria decoración que te traslada a siglos atrás ven el tiempo, con armadura incluida. Al hacer el pre chekin la entrada fue ágil. La recepcionista ejerció amablemente de guía, entregándonos mapa y vales descuento en restaurantes cercanos. Son varias plantas sin ascensor, lo que puede ser un inconveniente para personas mayores. A nosotros nos tocó en la primera planta, con vistas a un restaurante y a una iglesia. Estaba la calle cortada por obras y las sufrimos el viernes desde las 8 de la mañana. Amplia habitación con cama de matrimonio y también amplio el baño con ducha y bidé. El mini bar o nevera lo descubrí el último día ya que estaba dentro del armario y mi mujer pensaba que era una caja fuerte. A la noche no hay servicio de recepción, pero te dan una clave para entrar si llegas más tarde de las 22:30 horas. Recomendable ya que el precio de la doble no era excesivamente caro.”