Hotel Santiago
“Muy contentos, habitaciones muy elegantes y cuidadas. En los baños no falta detalle: secador, bañera de hidromasaje, cepillo de dientes con pasta, peines, cuchillas y crema de afeitar, hasta botones e hilo para coser! Además las habitaciones se abren con contraseña y es muy cómodo porque evitas tener que desplazar llaves o tarjeta de un lado a otro. El hotel muy bien ubicado. Si tuviera que poner alguna "pega" diría que fuimos con niños pequeños y el ambiente quizás es muy adulto, nos daba reparo desayunar allí en un ambiente tan silencioso y formal. Pero quizás esto es más cosa nuestra.”