Hotel Rural La Enhorcadora
“Con magia, muy relajante. Una vez entras, sientes la paz que desprende. Muy limpio, fresquito en verano, con buenísimo aire acondicionado. Con mínibar. Ambientado en otra época, con un salón precioso. Se sale y entra de la habitación sin necesidad de pasar por una recepción. Como si de ti casa se tratase, lo que da una sensación de hogar. Es un lugar especial donde relajarse. Al restaurante se accede por dentro de la casa directamente. Es increíble, de premio.Todo fresco y de calidad, con una presencia de revista y unas recetas diferentes que dan al paladar una explosión inigualable de sabor y a la vez con ingredientes que utilizamos en la cocina habitualmente. Para compartir cada plato ya que la cantidad no es escasa. Soy rutinaria en mis hábitos culinarios pero probaría todo en la carta. Es de esos lugares donde sabes que pidas lo que pidas no van a fallar. Desayuno también bueno, con una tortilla casera exquisita. En general destacaría la magia que desprende tanto el hotel, restaurante y pueblo. La gente súper agradable.”