Baviera
“Domingo, el camarero que nos atendió en el bar, merece una mención especial. Es increíblemente eficiente: atiende a muchísimas mesas él solo y, sinceramente, no sé cómo es capaz de hacerlo. En algunos momentos hemos tenido que esperar un poco, pero es totalmente comprensible porque no da abasto el pobre, aun así saca todo el trabajo adelante con rapidez y una actitud impecable. La comida nos sorprendió para bien: tapas generosas por solo 2 euros, muy buenas y con una relación calidad-precio que merece muchísimo la pena. Sin duda, una experiencia para repetir. ¡Gracias, Domingo!”