Basílica de San Isidoro
“En mi visita a León, es uno de los puntos que destacaría, no solo la catedral. Aparte de la propia basílica, los frescos merecen mucho la pena, especialmente la parte final de la visita en el panteón real. Por un precio ajustado, tienes una basílica,museo, poder caminar por la parte superior de un fragmento de las murallas y finalmente el panteón real con los frescos tan bien conservados. Es accesible porque aunque está dividido en dos pisos hay un ascensor. Nosotros ibamos con una niña de 7 años y un bebé, el tiempo estimado es de 45 minutos contando con un cambio de pañal en los aseos con cambiador. Al ir con niños no podemos opinar de la audioguía porque no la escuchamos.”