Mesón El Bodegón
“Cuando he llegado a las 13:45, estaba la barra llena y las mesas ocupadas y reservadas (jueves en julio, Cuenca, importante). Me apetecía tomarme un vermut después de hacer turismo por Cuenca yo sola. El dueño me ha ofrecido sentarme en una mesa, que aunque estaba reservada, me la ha ofrecido. Me ha ofrecido un vermut de Cuenca buenísimo y me ha preguntado que me apetecía de tapa ( Me ha sabido a Gloria) . Luego se ha quedado una mesa libre alta y cuando ha llegado mi acompañante, nos hemos quedado a comer. La comida buenísima, los Zarajos de lechal de 10 y el bacalao muy rico. Pero sobre todo la atención y simpatía del dueño. Se agradece mucho. Volveremos seguro cuando viajemos a Cuenca.”