Refugio La Mesta
“Un refugio en medio de la nada pero que cuenta con todo lo que se podría desear: 4 buenas literas de madera alisada, mucho espacio, gran chimenea con tiro decente, mesa, sillas, hasta grifo con agua corriente! Si a la mañana siguiente no pasa ningún ganadero, ni ningún grupo de cazadores (como fue mi caso), tienes la práctica certeza de que no pasará un alma por ahí. Ideal, pues, para retiros espirituales y demás (respetando la regla de noches consecutivas, guiño guiño). Mantenlo limpio y si puedes, deja algo de lo que te sobre: servilletas, sal, papel albar, etc. Un fuerte abrazo a los que se encargan del refugio!! Tras una larga caminata, la experiencia fue mejor que en muchos hoteles de 4/5 estrellas. Edito: A un tal Micael: ¿qué te esperabas, un mayordomo esperando para abrirte? Okupado dice jjajajaja. Que es un refugio de montaña, si hay gente pues te unes, y si no quedan camas echas el saco y la esterilla en el suelo y das gracias por tener un techo y un fuego cuando hacen -15°C fuera. Vaya paleto de ciudad... sal más al campo”