EMANA
“El sitio es súper tranquilo, la terraza muy agradecida, ya que los árboles le dan sombra y se está genial. La comida es autóctona y muy rica. Además David, el camarero, es súper simpático y atento. Además nos han dado de comer a las 16:00h. Cosa que el día anterior, no nos fue tan sencillo, por Cuenca.”