Restaurante Informal
“Un verdadero placer encontrar propuestas frescas y diferentes en Laredo. No solo es la decoración, original y bastante arriesgada (esas lámparas) y ese color turquesa que lo inunda todo, sino que la propuesta gastronómica se sale de lo requetevisto en la zona. Una noche aparecimos un poco tarde para cenar pero nos hicieron el favor y cenamos en plan sandwiches y bocatas de maravilla y ayer jueves fuimos al famoso pintxo pote, a probar las palomas. Son unas mega cortezas rellenas de ensaladilla rusa, exquisitas y todo casero. Había más opciones, todas buenas (bocatines de jamón, atún o pollo, morcilla, chistorra, croquetas, pulpo), tanto que hicimos tres rondas probando casi todas :) La atención super profesional, muy agradables todos sin excepción”