Ultreya
“A pocos kilómetros de Oviedo pero dentro del mismo concejo, es el típico bar de pueblo de los que desgraciadamente van quedando pocos, un lugar sin pretensiones en el que estar a gusto, tomar un vino, ver el partido... Atención cálida y amabilísima desde que entras por la puerta. Carta con opciones suficientes y alguna alternativa fuera de ella, como por ejemplo los callos que pedimos, especialidad de la casa y que no defraudaron, sabrosos, limpios y en su punto. Contundentes las croquetas de compango, bien de tropezones y muy rico el bacalao a bras, aunque más bien se tratase de un revuelto, distinto de la receta portuguesa clásica. De postre, tarta de la abuela casera, también muy buena. Raciones muy abundantes -perfectas para compartir- y precios económicos. Con ganas de que llegue el buen tiempo para poder disfrutar de la zona de terraza al sol. Un sitio para volver.”