Gorgas de San Julián
“Tan fácil como dicen no me pareció, para los que no tenemos mucha altura los peñascos formaban escalones demasiado altos, más difícil para bajar que para subir y sendero bastante estrecho. Desde la ermita también tuvimos que volver por el mismo lado porque unos excursionistas nos advirtieron que parte del camino que conecta con la pista estaba cerrado por la vegetación y la ruta circular no era posible. Eso sí, el esfuerzo mereció la pena, es un lugar realmente espectacular. Además, viajamos en grupo pequeño, con dos furgonetas de AragónXperience y, tanto los guías, Adrián y Natalia, atentos al grupo, como los compañeros más ágiles, que nos ayudaban a los demás, hicieron que todos pasáramos un día estupendo. Nos comimos unos bocatas sentados en las rocas, viendo pasar buitres y otras aves por encima del desfiladero y, como aún era temprano cuando volvimos al aparcamiento, nos fuimos a Nueno donde pasamos un buen rato tomando algo fresco y charrando”