Un sitio espectacular que no te imaginas cuando vas hacia él, entre jaras y carrascos. Es un cañón de paredes verticales, de muy fácil acceso, y que se cierra sobre si mismo hasta que es imposible proseguir. Lo que menos me gustó es la sempiterna presencia de montículos de piedra, estatuillas, belenes y restos déjados por quién se empeña en dejar su huella por todos los sitios de increíble belleza natural. Además la casualidad quiso regalarnos con la visión de tres ejemplares de quebrantahuesos volando muy cerca de nosotros.
Fotos
Opiniones
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Antonio ★★★★★
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chema barceló ★★★★★
Bonita excursión, facil con niños a partir de 6-7 años. Sendero estrecho a tramos pero transitable. Aparcar en el camino del final de la urbanización. Bien señalado. Con buen tiempo recomiendo pantalón corto/bañador. La ermita está abierta y merece la pena el desvio hasta allí
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José Manuel (Papchy) ★★★★★
Bonito entorno. Altura máxima 989 metros. Paseo estrecho entre la vegetación.
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Pedro L. G. ★★★★☆
Desde el aparcamiento en la urbanización del campo de golf hay un paseo. 6.4 km ida y vuelta que se hace muy bien sin peligro ninguno.
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chospaMundos ★★★★★
Un bonito rincón muy cerca de Huesca, que te lleva a un desfiladero que sorprende por su altura, un itinerario sencillo apto para cualquier senderista.
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Fernando Rosado Garcia ★★★★★
Sitio muy bonito y no es muy complicado ir. El problema es aparcar ya que tienes que aparataras casi en el camino a la entrada del sendero y no hay mucho espacio. Luego el camino está muy bien indicado y es fácil. Es aconsejable ir con pantalón largo para no arañarte con la maleza. Desde la entrada del sendero habrá caminado unos 35 a 45 minutos. Puedes acceder a la ermita o pasar directamente a las cuevas. Suele hacer sol si el día está despejado. Es bonito para verlo e ir con niños. Es recomendable pasar a verlo.
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Clara L ★★★★★
Bonita excursión y sencilla de hacer. Ahora hay varios tramos con mucha maleza (coscojas y aliagas) que te arañan, por lo que aún siendo verano es recomendable ir con pantalones largos.
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Juana Mary Lecumberri Romea ★★★★★
Tan fácil como dicen no me pareció, para los que no tenemos mucha altura los peñascos formaban escalones demasiado altos, más difícil para bajar que para subir y sendero bastante estrecho. Desde la ermita también tuvimos que volver por el mismo lado porque unos excursionistas nos advirtieron que parte del camino que conecta con la pista estaba cerrado por la vegetación y la ruta circular no era posible. Eso sí, el esfuerzo mereció la pena, es un lugar realmente espectacular. Además, viajamos en grupo pequeño, con dos furgonetas de AragónXperience y, tanto los guías, Adrián y Natalia, atentos al grupo, como los compañeros más ágiles, que nos ayudaban a los demás, hicieron que todos pasáramos un día estupendo. Nos comimos unos bocatas sentados en las rocas, viendo pasar buitres y otras aves por encima del desfiladero y, como aún era temprano cuando volvimos al aparcamiento, nos fuimos a Nueno donde pasamos un buen rato tomando algo fresco y charrando