La Ría
“Soy cliente habitual. La mitad de los días laborales los inicio con un buen almuerzo allí. Muchos de ellos salgo con la conciencia culpable porque no me he podido resistir a los bocadillos que preparan y me he pasado de la raya. Pero lo mejor es el ambiente. En pleno centro de la ciudad, un bar normal. De esos en los que coincidimos siempre la misma gente. Trabajadores, comerciantes, hosteleros, algún turista, jubilados... Y sobre todo mucha gente con monos de trabajo. Estamos para todos los gustos. Es uno de los mejores ratos de mi jornada. David es un gigante de la hostelería.”