Restaurante Aguas Blancas
“Tenía que parar en esta zona unas 2 horas para esperar a mi niño y con lluvia y frío no quería esperarlo en el coche. El sitio es bonito, ambiente acogedor, es 21 de diciembre y suenan villancicos de fondo, idílico. He comido solomillo de cerdo, nada especial pero rico y leche frita, una delicia, solo hay que quitarle el sirope de fresa de bote y es un espectáculo. Mujer de 43 años, he venido a comer sola y en chandal un domingo de Navidad y me han tratado divino. Lo bueno del sitio, la comida, lo mejor, la ubicación y lo excelente, el servicio.”