Hotel La Casa
“A veces pasa, vas a un sitio y te sorprende. Eso me ha ocurrido con este hotel. Un hotelito con pocas habitaciones que desde el primer momento te sientes en casa, recibimiento como si ya te conocieran y el trato personalizado, hogareño, acogedor y muchos más calificativos que no acabarías nunca de enumerar. Las habitaciones son muy amplias y muy limpias, cómodas y bonitas. Tiene una terraza con unas vistas a la montaña, montada con muy buen gusto, que hace las veces de restaurante al aire libre, donde se come estupendamente, y que podrías pensar que por la noche llegaría a molestar, pero a las once se acaba el servicio y se queda totalmente en silencio, es cuando te puedes sentar en sus sofás y disfrutar de una paz increíble y contemplar las estrellas, servirte una copa tú mismo, y apuntarla para que te la cobren el día de salida del hotel. Recomiendo desayunar allí, es como si desayunaras en el paraíso, no eres capaz de acabarlo todo de la cantidad de cosas que te ofrecen y productos totalmente caseros. En definitiva, esos descubrimientos que estás deseando tener la oportunidad de repetir.”