La Calma Playa
“Me hablaron bien de éste lugar y allí que fuimos. Nada más entrar por la puerta ya se visualizaba el mar al otro lado de los salones y terraza. Su decoración y ambiente nos encantó. Se respiraba paz y tranquilidad, quizas de ahí su nombre La Calma. Nos atendieron muy rápido y probamos varias cosas de la carta y una paella especial que nos hicieron. El lugar, las vistas y la estancia, con la cocina que estaba todo lo elegido de 10, nos encantó. Así que volveremos. Nos dijeron que en invierno, los días de sol, son aún mejores para respirar esa calma frente al mar.”