Hotel Cero Ocho
“Tiene unas vistas magníficas de Macael desde el balcón de la habitación, camas muy cómodas y un amplio baño. Luego en el salón comedor puedes desayunar (hay café, té y magdalenas gratis para los huéspedes) y guardar tu comida en el frigorífico que tienen allí. Es muy recomendable alojarse allí, puedes moverte a pie por el pueblo dejando el coche aparcado en el hotel. Justo al lado hay un bar restaurante, la piscina y el gimnasio municipales. Carmen, que quien lleva el hotel, nos hizo sentir como en casa.”