OXO - Museo del Videojuego
“El museo OXO es una auténtica joya para los amantes de los videojuegos y de la cultura pop. Desde el inicio la visita sorprende con una sala inmersiva espectacular, que no solo impacta visualmente, sino que consigue meterte de lleno en el ambiente y predisponerte a todo lo que viene después. Es una manera genial de empezar el recorrido. Tras esta primera impresión, el museo te lleva a través de un viaje por la historia de los videojuegos, desde sus orígenes hasta la actualidad. No es solo una exposición para mirar, sino que también puedes jugar a muchísimos títulos de diferentes épocas. Es un auténtico lujo poder pasar de clásicos retro a consolas más modernas en un mismo espacio, lo que lo convierte en una experiencia divertida tanto para nostálgicos como para quienes quieren descubrir joyas del pasado. Y si todo esto ya es increíble, la guinda del pastel llega en la última planta. Como fan de Japón, me ha encantado cada detalle: decoración, ambientación y referencias a la cultura japonesa que hacen que quieras quedarte más tiempo disfrutando de todo lo que ofrece. Es un espacio cuidado al milímetro que transmite mucha pasión. En definitiva, un museo muy recomendable. Combina lo mejor de la tecnología, la historia y la diversión, con un enfoque que consigue enganchar tanto a grandes como a pequeños. Para mí, una visita imprescindible en la ciudad.”