Flying Tiger
“Entré a comprar un artículo y al cobrar tuvieron un error, al pagar con el móvil no me di cuenta de la cantidad. Esta mañana he acudido a la tienda y me ha atendido la encargada que ha empatizado completamente conmigo, pidiendo disculpas por el error (le he dicho que somos humanos y que cometemos errores) devolviéndome el importe. En el tiempo que he estado esperando a la resolución, me he dado cuenta del trabajo que realizaban el resto de dependientas y le he dicho a a la encargada que les hablaba en un tono amable, que me encantaba su actitud porque se notaba que tenía mano izquierda y que decía las cosas con bastante delicadeza. Me sorprende mucho, el comentario que acabo de leer en una reseña, en el que se define la actitud y el comportamiento negligente de la encargada hacia las personas en prácticas, pues nada tiene que ver con el comportamiento que he observado hoy. Por último, antes de interponer una reseña negativa sobre alguien, debemos pensar mucho cómo y qué escribimos porque cinco minutos de observación, no definen ni el trabajo ni la actitud de una persona e igual a nosotros se nos olvida el comentario en poco tiempo, pero el puesto de trabajo de esa persona puede estar en peligro. Sin más, muchas gracias.”