Central KANAIA
“De los restaurantes que más me gustaron de Conil. Cenamos allí un jueves a las 21.30h, dentro. Ambiente muy tranquilo y bien climatizado. No había mucha gente y quizás ello ayudó a que nos atendieran muy bien y a que los tiempos de servir los platos fueran los adecuados. Nos encantó la tosta de atún y trufa (fuera de carta). El precio puede parecer elevado pero, al menos a nosotros, nos mereció la pena. Pedimos una por persona. Luego tomamos mix de gyozas, el ceviche (recomendable) croquetas y alcachofas con gambón (también fuera de carta). Todo ello acompañado de un vino blanco del Bierzo, Emilio Moro, que estaba buenísimo. Volvería sin duda. Nos quedaron muchos platos por probar.”