Sitio típico para el turismo. La bandeja de marisco parece ser magnífica, pero todo lo contrario. Todo está más seco que la mojama, tomadura de pelo. Como suele pasar, no se puede comer cerca de sitios de renombre como es la plaza de la catedral de Santiago. A ver si tienes valor de decir que este no es la terraza de tu restaurante con la bandeja que te he mostrado antes. A tomar el pelo a otro.
Fotos
Opiniones
-
Miguel Serra ★★★☆☆
-
fernando cano alonso ★★★★★
Un servicio excelente, la paella brutal no te la puedes acabar. El sitio está en un lugar maravilloso.
-
Mario Bellido ★★★★★
Muy buen servicio al igual que la comida. Comimos 2 mariscadas y muy bueno en su conjunto , el chuletón como de segundo plato y muy jugoso. Los postres buena reacción y muy completos, recomendable la tarta de queso. Como pega por ponerle alguna , el tiempo de espera de la mariscada que fue algo lento, por lo demás ideal. Como precio bien lo lógico al estar donde se encuentra , nada fuera de lo normal
-
alvaricioso 7 ★☆☆☆☆
Cómo acabar con el placer del aperitivo con una vista hacia la catedral. Ese es el título que describiría nuestra experiencia en este restaurante. Desde la falta de profesionalidad de un camarero hasta lo abusivo del precio de unas patatas fritas. Cabe decir que el local se encuentra en un bonito rincón con vistas a la catedral de Santiago, por lo que nos pareció buena idea tomar algo allí. El sitio estaba en ese momento vacío, se puede ver en la foto, debían ser la una y media. Ante la pregunta de tres clientes en cuanto la opción de tomar unas cañas se nos contestó que sí y cuando nos dirigíamos a una de las mesas con sombrilla fuimos desviados a una mesa apartada, al sol, y sin sombrilla, la que se puede ver en la imagen, supuestamente porque el resto eran para comer (recordemos que no había nadie). Pedimos unas cañas y le preguntamos al camarero si ponían tapa, la contestación fue que no ponían y que si queríamos debíamos pagar, de la misma manera que ellos pagaban quince mil euros de alquiler de mensualidad, lo cual si el cliente no es socio o propetario del lugar no le importa en absoluto. Al final pedimos un plato de patatas fritas por las que pagamos 8.50€. Creo que viendo incremento abusivo que tiene el plato de patatas con respecto al kilo de patatas ya debemos ser socios todos los que cometimos el error de pedirlas. En definitiva, precio abusivo, mal trato, y poca idea de hostelería. Adjunto foto del lugar, vacío en aquel momento, la mesa en la que nos pusieron, la fuente de patatas (estaba llena pero se puede ver que no llega a medio kilo) y el ticket.
-
Álvaro López Sánchez ★☆☆☆☆
Cómo acabar con el placer del aperitivo con una vista hacia la catedral. Ese es el título que describiría nuestra experiencia en este restaurante. Desde la falta de profesionalidad de un camarero hasta lo abusivo del precio de unas patatas fritas. Cabe decir que el local se encuentra en un bonito rincón con vistas a la catedral de Santiago, por lo que nos pareció buena idea tomar algo allí. El sitio estaba en ese momento vacío, se puede ver en la foto, debían ser la una y media. Ante la pregunta de tres clientes en cuanto la opción de tomar unas cañas se nos contestó que sí y cuando nos dirigíamos a una de las mesas con sombrilla fuimos desviados a una mesa apartada, al sol, y sin sombrilla, la que se puede ver en la imagen, supuestamente porque el resto eran para comer (recordemos que no había nadie). Pedimos unas cañas y le preguntamos al camarero si ponían tapa, la contestación fue que no ponían y que si queríamos debíamos pagar, de la misma manera que ellos pagaban quince mil euros de alquiler de mensualidad, lo cual si el cliente no es socio o propetario del lugar no le importa en absoluto. Al final pedimos un plato de patatas fritas por las que pagamos 8.50€. Creo que viendo incremento abusivo que tiene el plato de patatas con respecto al kilo de patatas ya debemos ser socios todos los que cometimos el error de pedirlas. En definitiva, precio abusivo, mal trato, y poca idea de hostelería. Adjunto foto del lugar, vacío en aquel momento, la mesa en la que nos pusieron, la fuente de patatas (estaba llena pero se puede ver que no llega a medio kilo) y el ticket.
-
Javier MB ★★☆☆☆
Pedidos berberechos y empanada mientras llegaba una paella de mariscos, bien lo berberechos y la empanada, pero… qué pena de arroz, es francamente difícil hacerlo mal con el producto de la tierra, pero lo hicieron… mal, rematadamente mal, a eso se une un servicio muy simpático, pero leeeeeento, muy leeeeeeeeeento, yo creo q la paella no tiene pase ni para los guiris
-
Sergio Genovés Brukarz ★★★★☆
Mejor sitio no puede haber para comerte un buen pulpo y una copa de vino blanco disfrutando de las vistas de la catedral de Santiago. La atención es espectacular con trato muy cercano y amable. Perfecta la experiencia con una calidad precio inmejorable. Repetiré seguro.
-
Javi Navarro ★★★★★
Impresionante. Un restaurante de altísima calidad situado justo al lado de la Catedral de Santiago, con un trato excelente de los trabajadores que fueron amables, atentos y muy sociables con nosotros. Disfrutamos de una cena inmejorable y asequible acompañada de una botella de Albariño, y para terminar una tarta de chocolate y fresa increíble. Sin duda si algún día volvemos a Santiago repetiremos la experiencia.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Restaurante Dubra?
Restaurante Dubra está ubicado en la calle Rúa da Raíña, 16, 15704 Santiago de Compostela, A Coruña, España
¿Cuál es el número de teléfono de Restaurante Dubra?
Puede contactar con Restaurante Dubra al +34 697 69 48 13
¿Cómo se puede llegar a Restaurante Dubra?
Puede llegar a Restaurante Dubra a través del siguiente enlace