Pensión Zinkoenea
“Fue final de etapa del comienzo del Camino Vasco interior, Irún - Hernani. No hay albergues abiertos para peregrinos por el covid, y me alojé allí. Me puso en una habitación doble con aseo por buen precio. La señora es muy simpática y agradable. Y el bar del mismo nombre es genial. El camarero atento. Cené sardinas a la brasa recién traídas del puerto (los jueves es día de sardinas) y una ensalada de gulas grande. Buenísimo todo. Me sentó genial, después de una caminata de 8 horas. Muy agradecida al personal de la pensión y del bar. ¡Gracias! Quiero recomendaros en la guía Consumer del Camino de Santiago, pero de momento parece estar colapsada. Lo intentaré de nuevo.”