Pensión Camas Mari
“Un sitio de anécdotas sin duda: el día que el gordo se quedó dormido en el baño y no podíamos entrar, el día de la pareja haciendo el frutifantastico en la habitación de al lado, el día que una chica se calló por las escaleras, el día que un negro se coló y casi roba media pensión. Todo muy familiar fomentado por las grandes fiestas de Vitoria. Las camas suenan más que la orquesta por cierto, habría que cambiarlas eh que parecen que vienen de la guerra civil.”