Igela Jatetxea
“Esta mañana me tocaba trabajar en Donostia y fui a desayunar. Haciendo honor a ser patosa tiré el café por la mesa, al suelo … La camarera no solo me atendió con su mejor sonrisa, que no me preocupase, porque incluso les estropeé el periódico, sino que además me trajo otro café que ni siquiera me quiso cobrar. Encontrarte con personas así sin duda te alegra el día. No tuve la oportunidad de comer allí, pero tienen un menú muy completo, variado y a buen precio.”