Restaurante Nerea Jatetxea
“Fuimos a comer con mi madre en silla de ruedas y nos habían preparado una mesa donde estuvo cómoda y tranquila. La comida espectacular, casera y sencilla, sin floripondios ni pretensiones. La camarera que nos atendió un 10, siempre pendiente de la mesa, pero sin agobiarnos cada dos por tres, el servicio es ágil a la vez que respetuoso con los tiempos de cada persona para comer. El precio nos pareció estupendo para lo contentos que salimos. Eso sí, menos mal que habíamos reservado, porque el local es pequeño, y hubieramos corrido el riesgo de no tener mesa o tener que esperar. Volveremos sin duda.”