Brasa ibérica
“Tan sencillo como decir la verdad, el local lleno de vida, la limpieza, orden un 10, la decoración pues es algo subjetivo, a nosotros nos ha gustado. Pasamos a la comida y servicio, hemos comido una pata de pulpo a la brasa, hacia tiempo que no disfrutaba tanto, muy rico, con sus patatas, todo en su punto. De plato fuerte, una bandeja con chuleton, patatas y pimientos, el quemador para tener la carne al punto que desees. Y para rematar, un postre casero, si, casero, doy fe. Tarta de queso que se distinguen los sabores de diferentes quesos, con su base de galleta, insuperable. Y el servicio, a pesar de que hubiesen 5 mesas a la vez, todo ágil, muy buena atención y con una sonrisa siempre. Resumiendo, la cocina de Elena, vaya donde vaya, es sobresaliente asegurado.”