La Mafia se sienta a la mesa
“Desde que llegamos al local estuvieron pendientes de que tuviéramos cuánto pudiéramos querer, muy pendientes de si se terminaban las bebidas y de si la comida estaba a nuestro gusto. Al preguntarles nos hicieron sus recomendaciones en cuanto a comida y postres, y la verdad es que estaba todo buenísimo (la torrija fue todo un acierto). Al terminar la comida nos ofrecieron unos licores que declinamos por tener que conducir pero que agradecimos igualmente. El personal cercano y atento; el local íntimo y acogedor. ¡Volveremos seguro!!!!!!”