Casa rural Artola
“Nos alojamos en la casa de Edurne y la experiencia fue excelente. Ella fue muy maja y amable, nos esperó sin problema aunque llegamos más tarde de la hora habitual de entrada. La casa tiene mucho encanto, está situada en una zona muy tranquila y a la vez muy cerca de Donosti, lo que la hace perfecta para visitar la ciudad y sus alrededores. La habitación era amplia, muy limpia y con una temperatura perfecta. Las camas y las almohadas resultaron comodísimas, se descansa de maravilla. El sistema de desayuno es curioso y práctico: un autoservicio donde pagas solo lo que tomas, algo que nos pareció muy cómodo y honesto. Además, está cerca de una zona con una gran oferta gastronómica e historia, ideal para quienes disfrutan de la buena comida y de conocer el entorno. En resumen, una estancia muy agradable y totalmente recomendable.”