Pikuxar Euskal Txokoa
“Lo primero que quiero decir de este bar/restaurante/taberna es que llegamos a él totalmente de improviso, sin reserva y siendo aproximadamente las 22:30 y a pesar de todo ello no puedo tener más que buenas palabras. Respecto a la comida me gustó muchísimo tanto la calidad, como la cantidad, como el precio. Tienen una carta muy escueta pero más que suficiente para "picar algo" si estás de paso como era nuestro caso. Creo que tenían, si no recuerdo mal, 3 o 4 entrantes entre los que estaban los nachos que pedimos: muy completos, ricos y se nota que van directos del horno a la mesa porque ya nos lo advirtió el camarero, cuidado que quema hasta el cuenco y sisí, estaban bien calentitos. Creo recordar haber pagado por ellos unos 9€. En cuanto a opciones de principal lo que más destaca es que trabajan bocadillos básicamente, tienen 3 especialidades y luego bocatas de libre configuración y según le añades cosas pagas una cosa u otra: eliges una proteína (pechuga de pollo, lomo, etc.) por un precio medio de unos 4€, luego puedes añadir extras por 1€ cada uno (pimiento rojo, pimiento verde, queso, etc.) y si además quieres añadir una salsa te cuesta 0,5€ cada una (mayonesa, barbacoa, tomate, etc). Nosotros pedimos un bocadillo de pechuga de pollo con pimiento verde, queso y mayonesa por lo que pagamos 6,5€ por él. Con eso y dos cervezas cenamos los 2 más que sobradamente porque las raciones, aunque las fotos no les hagan justicia, son abundantes. Sobre el servicio estoy más que contento, puesto que soy un gran amante de la diversidad de culturas y este local es un claro ejemplo de una cultura que admiro profundamente como es la Euskera, todos los letreros del local están en este idioma y se oye a la gente hablar en él, pues según nos explicó el camarero todo el norte de Navarra forma parte del concepto Euskal Herría, esto es, todos los territorios de habla y cultura Euskera. Sin embargo esto no debe preocupar en absoluto al visitante puesto que la carta está en castellano y te atienden perfectamente en nuestro idioma. Siguiendo con el servicio, el camarero que nos atendió era un chico joven pero muy válido a todas luces para este oficio, nos explicó todo de forma amigable, nos atendió perfectamente en cada duda que tuvimos y hasta hizo las veces de guía turístico recomendándonos sitios para visitar. Chico, no recuerdo cómo te llamabas, pero tenías razón, Nabarrería una pasada! En cuanto a la ubicación y ambiente, inmejorable, una amplia terraza muy tranquila y poco concurrida en la fecha y hora que fuimos, lo cual agradecimos porque estábamos cansados del viaje y queríamos tranquilidad. Además por estar tan al norte y pegado a las montañas, incluso a finales de Junio por la noche hace frío y la terraza estaba dispuesta de tal forma que hacía resguardo y se estaba muy agusto. Por último, quiero decir que fuimos con nuestra perrita y en terraza no tuvimos ningún problema, estuvo muy agusto. Por todo ello, Eskerrik asco eta Gora Euskal Herria!”