Casa Manolo
“Queriamos hacerle un regao a una amiga y que mejor que compartir una comida. Pregunté a unos amigos de Pamplona, por un lugar para comer bien y la verdad es que luego le agradecí la recomendación. Un lugar muy bien ubicado, muy cerca del centro. El local se encuentra en una primera planta. La decoracion es sobria y es un comedor que eenuelve el hueco del ascensor, lo cual hace que no se aprecie su tamaño real. El servicio correcto, profesional y muy serio, eché un poco en falta en parte del personal cierta cercanía. El ambiente muy familiar, a pesar de parecer un sitio muy serio, el ambiente era muy familiar, coincidió que había partido del Osasuna y había varios grupos que llevaban la equipación de su equipo con el consiguiente bullicio. La comida en cuanto a cantidad, adecuada, presentacion cuidada, de calidad y sabor exquisitos. Elegimos el menú degustación en en cual nos sirvieron varios entrantes, muy atractivos, un plato fuerte entre los que pedimos manitas desgüesadas (que eran tres medallones con una salsa que le faltaba a nuestro gusto un poco de fuerza, pero muy bien cocinadas), cochinillo que estaba exquisito y un plato de chipirones y gambas con tknta de calamar (los chipirones en su punto, las gambas me sorprendieron ya que tenían el cuerpo pelado, pero presentaban cabeza y cola, lo cual no habia visto hasta essta vez y la tinta muy rica) Los postres muy ricos y bien presentados. Recomiendo el restaurante, como me lo recomendaron a mí, sin ningun lugar a dudas. De toda nuestra experiencia sólo puedo reseñar un aspecto negativo. Ya que cuando fuy al servicio, así como el de hombres era grande y habia dos urinarios y dos retretes, el de mujeres era único, lo cual les generaba cierta espera.”