José Manuel Aznar Martínez
“Gente maravillosa. Llegué al taller a las 18:30, ya de noche, desesperado, con las luces de los faros delanteros fundidas (las dos). Buscaron si tenían alguna por todo el taller, la encontraron y cambiaron. Yo tenía que seguir viaje a Madrid. El dueño me dijo que así no podía. Se fue a otro taller cercano a por otra bombilla, la trajo y la cambiaron. Pude seguir el viaje y llegar bien a casa. Se lo agradeceré toda la vida.”